El director de la afilarmónica Los Nietos de Sarymánchez Rubén Santana. Foto: El Carnal

Adultas Murgas

Rubén Santana: “No podemos innovar más en las murgas porque no nos dejan”

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29 marzo, 2020

Rubén Santana González, alias el Pitu, y más conocido por, ustedes ya lo saben, ser el director de la murga Los Nietos de Sarymánchez está en tiempos de echar de menos. No es para menos con el confinamiento causado por el dichoso virus que campa a sus anchas. Solo queda ir al yutube’ a traer un poco del son murguero al interior de las casas dándole play para ver la final del Concurso de Murgas del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2020, donde se alzaron con el primer premio. Ganadores pletóricos punteados con las flechas de la Kisscam y una actuación que tuvo como invitados a las afilarmónicas de la Isla vecina, Los Nietos están a la espera del tradicional asadero que pone punto y final a la temporada que han trabajado.

Entre tanta videollamada, Pitu toma un respiro y echa la vista atrás para volver al local de ensayo en el que veía cantar, como un renacuajo, a sus ocho hermanos y hermanas en la murga mixta que llevaba su padre, Sebastián Santana Rodríguez, más conocido por Chano el pejiguera. Dice que la memoria y algunas aprensiones le hicieron dudar, pero unos amigos le convencieron para tocar en Los Sospechosos y tomó rumbo para criticar y hacer reír en carnaval. Aquellos inicios en Gran Canaria fueron plantando la semilla del que sería nombrado en 2014 como director de la agrupación teldense, «yo les dije que no, pero no me hicieron caso», ríe. Cuando le dijo a su madre lo que le había pasado no hubo otra respuesta que «aaaay, igual que tu padre». Y ahí continúa, llevando a Los Nietos de Sarymánchez a ser «la voz del pueblo».

¿En medio del confinamiento todavía oye los aplausos de la final? «Por suerte, tenemos el Youtube, donde seguimos disfrutando de las actuaciones. Por desgracia, se nos quedaron muchísimos carnavales a los que no pudimos ir, un poco con el mal sabor de boca de no poder disfrutar de lo que quedaba… Pero tenemos esos vídeos».

¿Este es el carnaval más raro, o caótico, que hayan vivido? «Sí, sobre todo un carnaval lleno de dudas. Pasaron muchísimas cosas. Hubo fuego, una calima  monumental… Por lo menos yo, que llevo seis años en esto, es la primera vez que actúo por la noche y tenía calor. Luego, con lo del virus, no sabíamos si se cancelaba el Encuentro de Candelaria, si nos quedaban los carnavales de Telde, -los cuales son súper importantes para nosotros porque, aparte de ser de allí, es donde terminamos el año-. Entonces, fue todo muy raro, pasaron muchas cosas que no tenían que pasar».

Por lo menos van cogiendo material para una próxima letra… «Seguramente. La verdad es que no nos hemos puesto a pensar en el siguiente año. Nos negamos a cerrar el presente, todavía tenemos que hacer el asadero final de la murga, como celebrando el final de los carnavales, y esperemos que se pueda hacer en algún momento. Todavía no queremos pensar en el siguiente carnaval».

«No imaginábamos que el alcalde y la concejala se iban a dar un beso en la boca»


Remontándonos a esa final, ¿ustedes esperaban el primer premio? ¿Cómo fueron las sensaciones? «No, no nos esperábamos el primer premio. Sí que sentíamos que teníamos algo bastante novedoso con el segundo tema y la Kisscam en directo, cosa de la teníamos muchísimo miedo porque no dependía de nosotros sino de la tecnología y nos habían dicho que podían haber problemas e interferencias con el 112. Así que sabíamos que, si la tecnología no fallaba, era algo que iba a gustar por cómo es la gente de aquí, que le gusta mucho salir por la pantalla y venirse arriba, una fiesta. Una vez ya funcionó y vimos la reacción de la gente, sabíamos que estaba gustando».

¿Estaban avisados los implicados, incluidos el alcalde de Telde, Héctor Suárez, y la concejala del Carnaval Inmaculada Medina? «Justamente ellos dos no. Todo lo contrario, queríamos que se viera la reacción real, sin actuación, y, por supuesto, no nos imaginábamos que se iban a dar un beso en la boca [risas]. Como mucho, un beso en el cachete, a lo mejor, ya que son distintos partidos y, como está la cosa un poco caliente en la política, no sabíamos cómo iba a ser, aunque los conocemos a los dos y sabemos que son bastante partícipes. Y en el público, sí, teníamos a personas vinculadas a la murga, y se sumó la gente, que jugaron y participaron en esos momentos».

¿Cómo se les ocurrió la idea? «Por primera vez, el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria nos dejaba utilizar pantallas. Siempre hemos dicho que el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife nos lleva años luz a la hora de innovar, y reivindicamos que no podemos hacerlo más porque no nos dejan. Este año, como sí lo permitieron, pues dijimos ‘hay que utilizar las pantallas’. Hay que hacer algo nuevo, novedoso, aprovechar el recurso, y dándole vueltas a la cabeza nos salió eso. En principio, lo íbamos a hacer grabado y no en directo, por todo lo que te comenté antes, pero no tenía la misma chispa y nos arriesgamos. Oye, que si nos sale mal, sale mal, nos decíamos, por lo menos vamos a intentarlo, que es lo que pide la gente, y nosotros».

Los Nietos de Sarymánchez durante una actuación. Foto: El Carnal

«Los Zeta Zetas subieron hasta una banda de instrumentos en su puesta en escena»


En la primera letra que presentaron, donde escenificaban esa especie de pleito insular, era una autocrítica al Carnaval de la ciudad. La innovación en las murgas, siendo tan limitada, ¿cómo se harán esas apuestas? «Creo que el arte no tiene límites, siempre hay innovación, muchísima ideas, energías y personas que van a seguir aportando cosas. Pero, en una murga, muchas de las cuestiones las limitaciones consisten en que, por ejemplo, delante de la murga no pueda salir más de 20 personas, que no puedes tirar nada en el escenario… Son muchas trabas que, decimos, si pudiéramos pasar esta barrera seguramente abriríamos más la mente. Solo nos dejaron la pantalla y mira lo que pudimos hacer. Los letristas de otras murgas, que son muy buenos, con poquito que les des enseguida le dan a la cabeza».

Y lo cantan. «En la primera canción decíamos eso: “Mira a Tenerife, mira, por ejemplo, a los Zeta-Zeta, como subieron hasta una banda de instrumentos en su puesta en escena que fue súper bonito…”. Hay cosas que todavía faltan aquí. Es verdad que en los últimos años se ha ido avanzando y, como murga, pues vamos a estar siempre, cómo no, dando la murga, pidiendo más y protestando».

¿Tal vez debería de haber un diálogo más fluido sobre las bases entre las murgas y el Ayuntamiento? «Se ha conseguido que estos cuatro años no se tocaran las bases, ya que antes se hacía muchísimo añadiendo nuevas condiciones. Vamos caminando, pero aún falta mucho». 

En esa actuación final vinieron desde Tenerife la murga Los Diablos y muchas más, ¿cómo fue esa invitación, algo así como, mira, que no les vamos a criticar? «[Risas]. En septiembre fuimos con Josito, el armonizador de la murga, a hablarlo con ellos para comentarles la idea de la canción, ya que no queríamos montar la letra sin su consentimiento. Teníamos un poco de miedo debido a que con algunas agrupaciones sí teníamos un poco de confianza, como Los Mamelucos o Burlonas, que suelen venir al Encuentro de Murgas de Telde, pero con las otros tampoco había eso de ir a tocar a la casa y decirle ‘vente, ¿quieres salir conmigo?’. Sorprendentemente, las cinco murgas de Tenerife ni se lo pensaron, fue un sí rotundo».

Con esa crítica, ¿cree que estamos igualando el nivel en las Islas? «Antiguamente, había mucha diferencia entre las murgas. Tenerife estaba bastante avanzada no solo a nivel de concurso sino de los colectivos, y creo que con los años se ha ido igualando. En parte, un motivo es que dejan ese espacio para innovar un poquito más y, por otro, las Islas se enriquecen con que haya armonizadores chicharreros, canariones en una y otra región. Pero no solo Tenerife y Gran Canaria, también Lanzarote y Fuerteventura, donde están al nivel de concursar en las capitales».

¿Cree que Los Diablos deberían haber ganado? «No me quiero mojar. Yo nunca entro en las valoraciones del jurado. A mí me gustó muchísimo Diablos Locos, estaba en mi casa saltando, pensando por qué esto no se me ocurrió a mí, y flipé con los Zeta-Zeta. Eso es lo bonito, tener la inquietud de ver qué murga gana. Bambones también me encantaron con letras de muchísimo contenido y Memelucos en la misma estela. Son gustos personales». 

Dejamos el jurado aparte. «Sí, sí».

«Si hacen un carnaval de verano, nosotros encantadísimos»


¿Qué tipo de subvenciones reciben? “De la capital, ninguna, y Telde nos facilita cosas como las guaguas, el local, la presentación en el Teatro Municipal. Tal y como subvención no, aunque el alcalde comentó la posibilidad de destinar algún tipo de ayuda. Nosotros no anteponemos el dinero, nacimos de cero y siempre hemos estado ahí con el poquito de tener unos disfraces medianamente buenos, que gusten, y la murga no es una fuente de ingresos. Con que nos dé para lo mínimo estamos contentos. Cada murga pone su precio, más que nada por el disfraz, pero con publicidades puedes tener ese apoyo. Es cierto que esto tiene que dar una vuelta porque va a haber una pequeña crisis económica que nos va a afectar a todos y hay que volver a empezar de cero para que todos disfrutemos de un hobby que nos gusta”. 

¿Las cancelaciones futuras de los carnavales cómo les va a afectar? “Económicamente, no nos afecta. Emocionalmente, para las murgas que ganan en Las Palmas y Santa Cruz una de las cosas más bonitas es ir al Encuentro de Candelaria, que ojalá algún día sea para todos los concursos -lo tengo que decir-, y nos la perdimos. Otra cuestión es Telde, donde la gente nos esperan en los carnavales, nuestro local está justo donde se hacen y teníamos ganas de más. Es como no haber podido disfrutar de lo que nos merecemos. Al fin y al cabo, un premio es recibido, pero ya está, lo bonito es después, ir a los pueblos, que la gente te espere en cada sitio, eso es disfrutar del premio… Antes habíamos ido a Agüimes, Vecindario, pero faltaban los demás”.

Después del confinamiento, ¿toca paseo por la Isla? “En la guagua [risas]. Si hacen un carnaval de verano, nosotros encantadísimos. Somos murga, y murga es pueblo, y estaremos donde el pueblo quiera. Así que si hacen carnavales en verano y nos llaman pues vamos a estar. La cosa tiene pinta que va a ir muy despacito y va a ser muy distinto. Estamos a la espera”. 

«Las murgas estamos obligadas a hacer esa labor social»


Cambiando un poco de tercio, Los Nietos también van a institutos, colegios, ¿cómo incorporan esa labor en la murga? “Es esencial. Es una de las partes más importantes que no puede olvidar una murga. Ahora, con esto del virus, estamos viendo que muchas agrupaciones están haciendo una labor social súper fuerte como Los Chacho Tú, que han hecho mascarillas y las donaron, o Los Bambones, que hicieron una canción para animar a la gente en las redes sociales».

Y no es la primera vez. «Es esencial, como cuando en el incendio Los Legañosos se fueron a la cumbre y nosotros tuvimos a muchos componentes que se les quemaron las tierras y los animales. Las murgas estamos obligadas a hacer esa labor social. Somos el pueblo y no nos podemos olvidar eso, y siempre hemos intentado aportar fuera del carnaval. Al principio nos veían como unos locos, ¿cómo van a hacer un villancico en Navidad?, nos decían, ‘es que murga es carnaval’. En las fiestas mostramos el trabajo de todo el año, pero tenemos que estar ahí, ser la imagen para niños, lo cual es difícil. Parece que son boberías, pero, por ejemplo, en cada ensayo hacemos un vídeo de cumpleaños a una persona que es fan de la murga o enfermos que están en hospitales y con un vídeo de pasacalles ya se vienen arriba. Somos pueblo”. 

Los Nietos al completo durante la presentación de su fantasía. Foto: El Carnal

«Dejas murgas, drags y reinas solo, y no es carnaval. Carnaval es cultura, y lo engloba todo»


¿Qué hacen para enganchar a la gente joven? “En Gran Canaria es un poco difícil que teniendo 17 años te apetezca entrar en una murga, aunque hay bastantes, comparándolo con Tenerife que tiene una base de murgas infantiles. Aquí ya tenemos cantera -es el caso de Los Bisnietos de Sarymánchez- y ese fruto lo veremos en unos años. Lo que más les cuesta es el seguimiento de los meses de ensayo hasta que se terminan adaptando. Desde que se acercan los carnavales ya están al máximo”.   

Otra de las cuestiones que criticaron en esa final era equiparar a todos los componentes del carnaval, desde comparsas hasta rondallas, por ejemplo, ¿de qué manera se puede lograr? “Difusión, nada más. Igual no tiene el tirón que tienen los drags o la Gala de la Reina o las murgas, pero, ¿quién les dice a ellos que no son carnaval? ¿Por qué no lo son? ¿Por qué no tienen el derecho de salir por la tele y las murgas sí porque le gusta a más gente? Igual tiene más curro lo otro, por ejemplo la costurera de una comparsa, quien trabaja desde hace meses. Dejas murgas, drags y reinas solo, y no es carnaval. Carnaval es cultura, y lo engloba todo. Y la murga, que tiene la voz, canta las injusticias. Tenemos que seguir haciéndolo». 

¿Cuál es la clave para resistir el tiempo de cuarentena? “En tiempo de cuarentena no he podido escribir -para la murga- porque soy una persona a la que le afecta muchísimo mi entorno, y no estoy bien por lo que estoy viendo. Todo lo que haga ahora me va a salir negativo. En mi caso, y en el de los demás, cuando hablamos por el grupo cualquier bobería pues nos echamos mucho de menos. Al final, se crea una familia y es un punto de desahogo para muchos, por lo que ahora es el tiempo de estamos echándonos de menos, y que pase cuanto antes para vernos». 

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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