Canción de la risa

La canción de las carcajadas

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15 febrero, 2020

El Teatro Guimerá acogió, en la noche de San Valentín, al concurso de la Canción de la Risa. La velada, que comenzó un poco más tarde de lo esperado, contó con el maestro de ceremonias perfecto para la ocasión, Manón Marichal. Un público predispuesto a pasar una noche divertida fue el responsable del calor y el cariño que se sentía en el lugar. Manón, con un peculiar disfraz de loro, logró levantar del asiento a todas las aficiones al presentar a los grupos  que actuarían a continuación. Este recibimiento se repitió para acoger al primer grupo sobre el escenario. Afila Mónica Los Esc@ndinabos, con su tema Las cuarentonas chicas del hiperdona arrancaron las primeras carcajadas del público.

Los Esc@ndinabos


Disfrazados de cajeras de Mercadona, empezaron su actuación con un humor algo escatológico, pero que encantó al público: «Somos las chicas del hiperdona. Hemos cambiado, estamos diferentes, tenemos más arrugas en el chichi y en la frente. Tenemos agujetas hasta en las tetas». El maravilloso hilo conductor de su historia provocó que los presentes no parasen de reír.

No obstante, entre los asistentes se pudo sentir alguna queja por el nuevo sistema de sonido. «Los micrófonos de ambiente son mejor opción», se llegó a oír entre el público. A pesar de que no se les escuchara todo lo nuevo sistema de sonido hizo que, en ocasiones, no se les escuchara todo lo bien que hubieran podido, Los Esc@ndinabos han conseguido el propósito de este encuentro, hacer reír al público, en este caso entre «cucas enlatadas» y «el queso de barra no engouda».

Las Noveleras


Las segundas de la noche empezaron su actuación con un toque picante. Con el tema De pecados va la cosa, Las noveleras defendieron su participación en el concurso y nombraron los pecados mundanos que harán que muchos acabemos en el infierno: «por trincarse al marido de la hermana» o «por irse de farra y decir en el trabajo que estaba enferma» son algunos de ellos. Entre las risas de los asistentes, el grupo femenino remató su actuación, haciendo mención al tan ansiado satisfyer, segun ellas, «para subir al cielo un ratito».

Por último, hicieron alusión al día del amor con la presencia de Cupido. Un hilo conductor menos trabajado condicionó que no consiguieran tantos aplausos. Se puede decir que Las Noveleras no llegaron a conectar con su público.

Los Dibujos Animados se van de Fogalera


Llegaron los diablos de la noche y, a su percusión, los ángeles. Su disfraz impresionó, colocándose a la cabeza por el momento. Su interacción con el público fue un punto a favor, ya que lo mantuvo atento durante toda la actuación. Los quince componentes del tercer grupo de la noche destacaron por su crítica.

Con pitos en forma de cuerno y retahílas, Los dibujos animados se dieron aires de murga. En su tema Popurrí hicieron referencia al cero energético que sufrió la Isla unos meses atrás y evidenciaron a los políticos. También a Manny Manuel, que, a causa de su actuación en el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria del año pasado, ha sido motivo de mofa en todos los concursos. ¡Pero qué necesidad!

Como si, de repente, estuviéramos en una Cabalgata de Reyes, los diablillos acabaron su actuación lanzando caramelos. Una historia muy bien contada y con un toque de ironía consiguió el cariño del público.

Los Legías


Transformados en un  peculiar equipo de bola canaria, los cuartos del Concurso arrancaron con su tema Equidistancia para bochar o arrimar o argo de eso.  Esta actuación, transportó al público al Bar Sociedad Los Legias. El grupo de jugadores y la camarera Estefanía recibieron a distintos personajes sobre el escenario, entre ellos, un Raphael con muchas ganas de marcha.

El personaje femenino de esta historia conectó mucho con el auditorio, que recibió cada uno de sus golpes de humor entre carcajadas. El contenido de las letras no fue de los mejores, ya que no permitió mucha interacción. Sin embargo, la divertida escena que se vivió dentro de este bar de amigos consiguió que el público se pusiera en pie para vitorearles unos cuantos «¡bravos!».

La Familia Monster


En quinto lugar, llegan al escenario unos ciclistas que, con los focos de sus bicicletas, arrancan el aplauso del público nada más abrirse el telón. La puesta en escena es maravillosa, con un vídeo de fondo que simula el recorrido que el equipo hace. Tras unos cuantos kilómetros, tienen sed y, con humor, se ríen del agua «Lanjarón, que es buena para el corazón». Ellos prefieren agua Bezoya… ya podrán imaginar como termina la rima.

Su tema Kilómetros haciendo y a Santa Cruz voy llegando está lleno de chistes y, lo mejor, lo cantan ellos al completo. A pesar de que sí conectan con el público falta algo. Aunque la gente no le hace ascos a nada, ¡este público ya está en Carnaval!

Los Cornucas Atómicos


Tum tum tum tum na na na na na dame un like es el nombre del tema de esta agrupación que generó altas espectativas, ya que solo se presentó una vez al Concurso y lo ganó. Los sextos de la velada llegaronn con aspecto de youtubers,  con su canal de esta plataforma proyectado detrás.

Su primer Los veganers vs. los chuleters hace burla de las nuevas tendencias alimentarias, que en ocasiones se convierten en moda. El segundo tema Bolorino te informa a ritmo de Contando Lunares y  el tercero, Rumbers vs conguers, siguieron el mismo estilo del primero, apoyándose en e humor irónico.

Su actuación se convirtió en una auténtica montaña rusa, de menos a más con algunos altibajos en sus letras, pero con mucha conexión con el público. Para terminar, sorprendieron con un homenaje a los humoristas canarios. Salen al escenario Kike Pérez, Aarón Gómez, Abubukaka, Lolo el Gomero, Omayra Carzola, David Sainz y Jaime Marrero con un bonito disfrazo de payaso. El público despidió entusiasmado a las mejores voces hasta el momento.

7. Las Gediondas


Las penúltimas de la noche acudieron a un entierro a ritmo de La Llorona, de Chavela Vargas. Uno de los maridos ha muerto y las lágrimas las inundan… hasta que las invitadas al velatorio revelan ser las amantes del fallecido. Con un toque de humor, animan a la viuda a que «le corte la cuca», total, ya está muerto, ¿no?

Un hilo conductor un poco plano no dejó salir a relucir la escencia de Las Gediondas.

8. No Tengo el Chichi Pa Farolillos


Los últimos de la noche deslumbraron al público con su puesta en escena. Una procesión, la banda, el cura, las doñas y la Protección Civil llenaron el escenario. En el alto del altar, se alzaba San Cucurucho.

Centrado en las críticas a la Iglesia, Teatrón desde la calle de La Noria a la Concepción es el tema que fue desnudando a los componentes mientras avanzaba. A pesar de que la puesta en escena fue maravillosa, el hilo conductor plano, la poca vocalización y la ausencia de humor no jugaron a su favor.

Los asistentes al evento disfrutaron a más no poder, completamente entregados y, quizás por el mismo motivo, con poca mirada crítica. Entre grupo y grupo, la interacción de Manón con el público convirtió la Canción de la Risa en un espectáculo familiar capaz de enamorar a cualquiera. Una experiencia perfecta para celebrar el día de los enamorados entre carcajadas.

 

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La Quinta Estación

Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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