Fotografía: Álvaro Armas

Infantiles Murgas

Los Castorcitos y Los Mamelones deslumbran en la tercera fase de Murgas Infantiles

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2 febrero, 2020

A ritmo de Tico Tico, la pantalla del escenario del Centro Internacional de Ferias y Congresos de Tenerife anunció a los participantes de la tercera y última fase del concurso de Murgas Infantiles del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2020. La cita, que tuvo lugar ayer, viernes 1 de febrero, estuvo marcada por las reivindicaciones de las murguitas sobre el cuidado del medioambiente, su compromiso con la sociedad y la necesidad que tienen este tipo de agrupaciones de cuidar la cantera. 

Chinchositos


Los primeros en subirse al escenario fueron los Chinchositos. Con su particular Parchís del Carnaval, presentaron su primer tema Coloreando coloreando me terminaron enseñando. Dirigidos por Emily García, representaron con los colores de los creyones las temáticas que más les preocupan: el verde para el medioambiente; el negro para vivir en un mundo sin maldad; e, incluso, uno que no sabían ni expresar para el Charco de la Plaza de España. 

Fuertes en la vocalización, pero con una afinación mejorable, enseñaron al público su particular ONG: Organización de Niños Generosos. Así, tomaron las riendas de los problemas a los que los adultos no pudieron dar solución creando organizaciones como la ONG de los valores, para que todos los niños tengan un juguete, o la ONG del Carnaval, para que nunca se pierda la cantera. 

Rebobinados


Tras un año sabático, los ganadores del Premio de Interpretación del 2018 volvieron al escenario del Carnaval santacrucero. La afición tenía ganas de verla de nuevo, y lo demostró siendo una de las más entregadas de la noche. El debut de Jessika Hernández como directora nos dejó Reyes de un mundo imaginario. En él, los componentes querían ser capaces de salvar el planeta de la contaminación, ya que, “los niños serán los que el futuro escribirán”. 

En su segundo tema, Tanto tiempo concentrados y seguimos estresados, con un toque humorístico, plantearon aquellas inquietudes que más quebraderos de cabeza les generan: la gran cantidad de tarea que les mandan desde el colegio. Aunque quizás abusaron del uso de las retahílas, reflejaron el agobio que afrontan y la necesidad de más tiempo para ellos. 

Mamelones


Con su fantasía No soy una vaca lechera, soy una vaca vaquera, Mamelones llegaron dispuestos a disfrutar del Carnaval. En homenaje a los profesionales de la información, entonaron su primer tema Escuela de Periodismo. De esta forma, crearon su particular colegio de informadores porque ellos, de mayor, quieren ser «periodistas para denunciar las injusticias”. Sobresalientes en entonación, criticaron la política, el poco cuidado al medioambiente y la telebasura. Por otro lado, con mucha emotividad, destacaron la labor que desempeñan los encargados de cuidar a los niños hospitalizados. 

La murguita llegó con su casa a cuestas en su segunda canción. Recordando a las que tuvieron que renunciar a participar en el concurso (Bambas, Melositos, Distraídos y Revoltosos), alegaron que ninguna agrupación se podía quedar sin local, ya que son el Carnaval. 

El momento más destacable de la noche lo protagonizó la Asociación Mamel’s al completo. El público se entregó de lleno a su actuación. Los componentes, poco a poco, fueron apareciendo repartidos por todo el Recinto Ferial. La Rondalla Mamels lanzó el mensaje de cuidar a las rondallas e inculcar a los más pequeños los valores de este tipo de agrupaciones. También, a ritmo de Pimpinela, No tengo el chichi pa’ farolillos escenificó una disputa entre los padres de los componentes. Además, Mamelucos estuvo presente para mostrar su apoyo a los jóvenes del Carnaval. Y, como lo único que les falta es una comparsa, una de ellas apareció en el escenario para expresar su deseo de que existiera un concurso infantil. 

Los Castorcitos 


La sorpresa llegó con Castorcitos. Los ganadores del primer premio de interpretación presentaron su fantasía Exploradores de tu sonrisa entonando el Ciclo sin fin adaptado a la fiesta carnavalera.  

Entre sentimientos y emociones me cambio de colores tiñó de azul el escenario para la tristeza que les genera ver el planeta lleno de contaminación; negro para el miedo que les produce el futuro; rojo para la rabia que sienten al ver injusticias sociales; y amarillo para la alegría, sentimiento que debería imperar en nuestras vidas. Todo ello, escenificado con unas túnicas que cambiaban de apariencia constantemente. Quisieron trasladar, además, un mensaje a todos los niños con padres divorciados: “Siempre nos van a amar aunque sus vidas estén separadas”. 

Ataviados con papel de burbujas, en su segundo tema los de El Cardonal reflejaron la sobreprotección a la que algunos padres someten a sus hijos. De la misma forma, alegaron la carencia de seguridad en algunos temas como la educación. También, hubo espacio para reivindicar que los más pequeños pueden jugar con lo que quieran, pues no existen juguetes para niños o para niñas. 

Rebeldes 


Rebeldes celebró su cincuenta cumpleaños en la tercera fase del Concurso de Murgas Infantiles 2020. Con tarta y piñata incluida (con una fotografía del periodista Humberto Gonar), realizaron un emotivo recorrido por las historia de la agrupación. 

Así, con Sigo siendo un niño aunque tenga 50 años quisieron rendir homenaje a todos aquellos componentes que, ahora, son parte de otras murgas adultas. Además, trasladaron un fuerte mensaje de protección a la cantera, ya que son el futuro murguero. Con nostalgia, echaron la vista atrás y recordaron épocas pasadas en las que el concurso contaba con más importancia. 

El alegato medioambiental lo lanzaron con Queremos un cambio, pero no climático. Con él, llamaron a la unidad y al compromiso de todos para evitar que las futuras generaciones se queden sin un planeta digno en el que poder vivir. 

Guachipanduzy


Los últimos de la noche transformaron el escenario en el aeropuerto de Los Rodeos. Los aviones de Guachipanduzy aparecieron guiados por las linternas de sus aficionados que, desde la grada, no dejaron de apoyarlos ni un segundo. Capitaneados por Lara Coello, presentaron su particular propuesta política. P.I.P.O.S: Partido Infantil de Pilotos Obedientes y Simpáticos, prometieron que cumplirían todo lo propuesto ya que “los niños siempre dicen la verdad”. Haciendo uso de la capacidad de protesta que tienen las letras de las murgas, pidieron a los niños que estudiaran para que, así, nunca se dejen engañar. 

Menos crítico que el anterior y haciendo alusión a su fantasía, Que me den alas que cojo vuelo nos trasladó a países como Francia, Italia, China y Estados Unidos. En este cómico viaje, nos demostraron sus habilidades con distintos idiomas. Ya de regreso en Tenerife, entonaron su despedida, ya que, ahora, hay que ir “a la calle a disfrutar porque ha llegado el Carnaval”. 

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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