Inmaculada Medina, concejala responsable del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, durante la presentación del cartel 2020. Foto: El Carnal

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Inmaculada Medina: “No contemplo un carnaval ‘light’, dada la inversión y apuesta de colectivos y patrocinadores”

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4 julio, 2020

Inmaculada Medina, concejala de Servicios Públicos y Carnaval del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, se pone al teléfono desde bien entrada la mañana. Como responsable del área ha empezado a trazar la ruta de organización de la próxima fiesta 2021 en un escenario donde la incertidumbre y la espera son palpables. La solución a todos los problemas reside en una especie de milagro dada en vacuna que acabe con los males que ha acarreado la Covid-19 durante los últimos meses. Mientras tanto, la cautela y la adopción de las medidas de protección son imprescindibles para que, como comenta, se dé un carnaval seguro. Ya vimos el juego de las mascarillas por mascaritas en la Gran Cabalgata, ahora bien, ¿serán obligatorias e inamovibles en un año?

Aunque llegara a buen puerto y se librara del virus, Las Palmas de Gran Canaria vivió una calima sin precedentes. ¿Puede ser este el carnaval más turbulento de los últimos años? «El Carnaval pasó como todos los de esta ciudad: se cumplieron los plazos sin ningún problema. Todos los años por la época hay algún problema en cuanto a la climatología. Esta edición lo que tuvimos fue que posponer varios actos por la calima, pero al final se cumplieron todos los plazos y actos, excepto la Cabalgata Infantil que se intercambió por un desfile el día del Entierro de la Sardina. Aquí salió todo muy bien, sin incidentes, salvo esos dos días. Es un carnaval que se prepara con mucho tiempo de antelación. No se deja nada a la improvisación. Todos los años ha pasado igual desde que el carnaval está en la calle».

Mientras que el Carnaval de Maspalomas, con su cancelación, estimaba en unos 4 millones de euros las pérdidas en unas primeras declaraciones del concejal Alejandro Marichal. ¿Qué impacto hubo en LPA? «El problema que se planteó con la Gala Drag, que se suele celebrar el lunes en vísperas del Martes del Carnaval, pues había mucha gente que había venido con su paquete de vacaciones para disfrutar del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria y, finalmente, este evento hubo que pasarlo al viernes siguiente. Estaba dentro de las previsiones de cualquier ciudad en la que puede haber una inclemencia climatológica contra la que no puedes batallar, sucede hasta con los grandes partidos de fútbol o las fiestas nacionales. Lo primero es la seguridad».

«Aquí no se contemplaba el virus porque ni siquiera hablábamos de ello»


Sus homólogos en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife decidieron mantener los actos en aquellos días, en vez de trasladarlos de fecha como se hizo desde LPGC. ¿Encuentra acertado que se mantuvieran aquellos actos? «Las decisiones aquí las toma todo el colectivo, no solo la dirección sino también los grupos que se ven afectados. Tengo la suerte de tener una relación muy buena y cordial con todos ellos en este sentido, trabajamos bien y conjuntamente, y lo entendieron porque lo primero es la salud. No puedes poner en riesgo la vida de nadie, más en un carnaval que se hace en la calle donde, aparte de la calima, había viento. En la preselección de la Gala Drag se hubo de posponer a los cinco últimos, sin ningún problema. Yo sé cómo dirigimos aquí. No sé cuáles son las circunstancias en Tenerife. Por lo que tengo entendido, la gente se echó a la calle, y creo que no ha habido ninguna consecuencia. Depende de cada uno y de cómo se lo tome también el pueblo. Aquí, los ciudadanos de Las Palmas de Gran Canaria, e incluso quienes nos visitan de fuera, lo entendieron perfectamente, y no hubo problema para posponer los actos».

El Carnaval de LPA se celebró desde el 7 de febrero hasta el 1 marzo, ¿en algún momento hablaron en su gabinete del virus? «No lo teníamos presente. Todo empezó a partir del 6 de marzo. Tuvimos conocimiento después de la gran actuación que se hizo en Tenerife cuando se cerró el hotel y se confinó a las personas que habían dado positivo. Aquí no se contemplaba nada porque ni siquiera hablábamos de ello. El Carnaval terminó el día 1, y a partir del 7 comenzó todo. Ni siquiera cogí el día de descanso porque empezamos ya esa semana a tratar todos los temas a poner todos los dispositivos en marcha a partir del día 6, por lo que nosotros nos habíamos olvidado del Carnaval y del éxito obtenido con la programación».

En la última reunión mantenida con los colectivos sobre el futuro del Carnaval 2021 planteaban tres rutas a seguir: la cancelación, la adaptación o el aplazamiento. Esperando a la respuesta de los colectivos, usted, como concejala, ¿cuál es la que ve más plausible? «Lo primero es la salud. Aunque el Carnaval es la fiesta más importante de la ciudad, no podemos arriesgarnos a tener un carnaval ni light ni que no se pueda contemplar a como estamos acostumbrados a hacer el carnaval en la calle. Ahora mismo estamos empezando a retomar las reuniones con los colectivos para que ellos nos digan qué es lo que consideran lo mejor y nosotros decidiremos. Veremos cuál es la mejor opción: si cancelar en 2021; si un carnaval light, a puerta cerrada, a lo que sí que es verdad que yo no lo contemplo pues es mucha la inversión que se hace para preparar estas fiestas y la apuesta no solo por la organización sino por los grupos y los patrocinadores; y otra alternativa es posponerlo al verano. Son las directrices en las que nos vamos a mover y a lo largo de esta semana tendremos reuniones individuales con los grupos. Una vez que lo tengamos claro, avanzamos. Así nos dará tiempo también a saber si todos los ciudadanos somos responsables y cumplimos con las recomendaciones sanitarias, como es el mantener la distancia de seguridad, la mascarilla, el lavado de las manos, para evitar el contagio. Nos da tiempo a su vez para que exista un medicamento que pueda combatir el coronavirus, situación en la que tendremos por supuesto el carnaval que todos queremos».

Participante con mascarilla en la Gran Cabalgata de Las Palmas de Gran Canaria 2020. Foto: Quique Curbelo / Ayto. LPGC

«Una vez que se contemplen todas las medidas de seguridad diremos qué carnaval es el que podemos hacer»


Menciona que contempla antes la cancelación que un carnaval light, ¿se lo puede permitir la ciudad? «Lo que más contribuye a la riqueza de un carnaval y su ciudad es la salud de sus ciudadanos. Una vez que se contemplen todas las medidas de seguridad diremos qué carnaval es el que podemos hacer. Adelantar algo es ir dando tumbos, y nosotros no improvisamos nada. Este evento se trabaja con mucha organización, mucho esmero, ya que son múltiples los factores que entran en juego. Con total tranquilidad lo vamos a hacer… Cuando veía en Andalucía, en Pamplona, las fiestas tan importantes que se han dejado de celebrar… No ha pasado nada. La tristeza de no poderlas hacer y la merma económica que supone. Pero, por delante de esa merma, está la salud de los ciudadanos. No queda otra que trabajar con toda la seguridad».

Con la crisis que, comentan los expertos, vendrá, ¿cree que podrá mermar la partida del Carnaval que se estima en unos 2,4 millones de euros en el presupuesto de 2020? «Desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tenemos claro que los ciudadanos son lo primero junto al atendimiento de las demandas de los que peor lo están pasando. Tenemos un gobierno que piensa en la ciudadanía, y no queremos dejar a nadie atrás. Tanto es así que tenemos que hacer unos cambios en el presupuesto porque lo primero es atender a todos aquellos niños con la tarjeta para la compra de alimentos, aquellas familias que se han quedado sin recursos, aquellas personas que están en la calle… Hemos hecho una inversión y no vamos a escatimar recursos para ayudarlos. Todo lo demás será secundario. Los recursos que tenemos habrá que hacer una buena inversión y aplicarlos allá donde sea necesario en la ciudad. Este es un ayuntamiento no solo saneado sino que no ve peligrar el salario de sus trabajadores. Por lo tanto, siempre tenemos que ser originales a la hora de tener la invención, hacer cualquier acto o fiesta, hasta el punto de habilitar espacios como el Edificio Miller como una especie de nuevo teatro para que todos los que no puedan acceder a un gran teatro o auditorio puedan tener su programación, ya que la cultura no solo es inversión, genera muchos recursos a cualquier ciudad».

Otra de las cuestiones será convencer al turista de la seguridad del Carnaval para que acuda a este evento. «Claro, esto se hace además en coordinación con el Cabildo, el Gobierno de Canarias y los distritos. Siguiendo las recomendaciones sanitarias, le puedo asegurar que Las Palmas de Gran Canaria y Canarias van a seguir teniendo estos datos puesto que lo que ha imperado es el comportamiento ejemplar de toda una sociedad. Tanto es así que el Ayuntamiento en pleno y por mayoría otorgó la Medalla de Oro de la Ciudad a toda la sociedad canaria por su comportamiento con respecto al coronavirus. Así es como vamos a trabajar y seguir actuando».

«A finales de julio o agosto tendremos claro cómo se van a definir las fiestas del carnaval»


¿Se mantendrán las ayudas a los colectivos carnavaleros? «Sí, por supuesto. No es regalar, ni son subvenciones, lo que tenemos son contrataciones con todos los colectivos del carnaval. Eso no se va a mermar».

Sabiendo que muchos de ellos ya están empezando a trabajar en sus actuaciones, ¿con qué límites de tiempos trabajarán para que nadie se vea afectado? «Tenemos programadas reuniones con tres de las federaciones que tienen que ver con el carnaval y la próxima semana tendremos otras tres. A finales de julio o agosto tendremos claro cómo se van a definir las fiestas del carnaval. Una vez que lo hayamos acordado todos los colectivos y la organización, lo daremos a conocer. Todo hablado, compartido, y decidido. Como cualquier decisión que se adopta, no siempre se satisface a todos, pero, desde luego, pensaremos primero en la seguridad y, después, la satisfacción de la amplia mayoría para que trabajen con tiempo y que no se les dé nada a decir ‘es que tendría que haber hecho y no lo hice’, no, puesto que se esfuerzan durante muchos meses para dar el mejor espectáculo».

Con relación a los locales de ensayo de los colectivos, ¿se está haciendo algún plan de seguimiento en cuanto a la seguridad? «Los grupos del carnaval que tienen sus espacios son responsables de la utilización que se le da a cada uno de los locales. Una cosa es que el Ayuntamiento sea quien los ceda y otra es que tenga que estar vigilante. Son los propios grupos, y lo puedo decir, los que están haciendo su uso para pequeñas reuniones y ensayos, y lo están haciendo de manera responsable porque son los primeros interesados en que esto no se propague más. Todos tienen la responsabilidad de actuar con las mejores medidas de seguridad».

Hace unos días, se publicó que las carnestolendas de la capital tinerfeña generan unos 35 millones de euros. Aquí, en la isla, desde el año 2018 se trabaja en un informe sobre el impacto económico, social, turístico y ambiental que general el Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria, y si bien ya en 2019 se adelantaba que este tenía una repercusión de 15 millones de euros. ¿Se sabe algún detalle más o habrá alguna próxima publicación al respecto? «Cuando llega el carnaval son muchos los hoteles que se quedan sin camas libres, hay algunas zonas de restauración que según el día se quedan sin provisiones, todo el mundo se echa a la calle y hacen vida en ella. Evidentemente, es una repercusión económica importante y lo que tenemos que hacer es que siga aumentando en las próximas ediciones, pero para eso hay que tener las medidas de seguridad, tener claro qué queremos hacer, y cómo lo vamos a dirigir. Por ello, si el carnaval se pospusiera tendremos más tiempo, mucha más información sobre el coronavirus y prevención y, por supuesto, tratamiento para que no siga avanzando. Esto es una repercusión económica importante porque genera muchos recursos, economía, y además puestos de trabajo, ya que hay mucha industria que vive gracias al carnaval o por sus actos. Así que seguiremos apostando por dar los mejores espectáculos».

Por lo que no hay fecha aún. «No. Eso lo hacen las empresas no solo desde carnaval sino de turismo que destacan los impactos que tienen las diferentes fiestas y eventos como la vela latina, el deporte, y demás, lo que nos propicia la isla y hace que la ciudad crezca económicamente».

¿Cómo vive estas circunstancias? «No he dejado de trabajar un día. A mí, por suerte, este año no me ha dado ni una gripe, que suele pasar que acaba el carnaval y por el agotamiento tengo una increíble, pero no me ha dado ni tiempo. Me he hecho pruebas y han dado negativo, lo cual no quiere decir que baje la guardia. Tengo que estar atenta, en activo y con ganas. Me ilusiona mucho el trabajo que hago y me hace muy feliz, aunque no se puede dar respuesta a todo lo que uno quiere, pero sigo con la tranquilidad del deber cumplido. Eso todavía no lo he perdido y tengo fuerza para continuarlo. Sobre todo hay que lamentar a quienes lo han pasado mal y perdieron algún familiar en unas circunstancias totalmente diferentes, es en los que hay que tener la mente puesta. La meta está en que nadie se quede atrás, para tener lo que todos queremos: el carnaval que Las Palmas de Gran Canaria necesita».

Comparsa durante la Gran Cabalgata del Carnaval de LPA. Foto: Quique Curbelo / Ayo. LPGC

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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