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20 mayo, 2020

Estimada Sra. Alcaldesa:

Sé que esta carta abierta a su persona puede parecer larga y tediosa, pero en principio fue escrita en enero y he tenido que posponerla y rehacerla para adecuarla a los hechos y circunstancias que he visto y que nos ha tocado vivir en los últimos meses por la calima, fuegos forestales y más tarde por la pandemia. Pero, le pido al lector y a Vd. misma que se tomen unos minutos y la lean hasta el final porque, aunque extensa, creo que no tiene desperdicio y, además, la veo necesaria.

Ante todo, disculparme por atreverme a tutearla en el titular del artículo sin habernos conocido apenas en persona todavía (ya la interpelé personalmente en uno de los actos que presidió en el Recinto Ferial estos pasados carnavales y quedamos en que, a través de su jefe de prensa, concertaríamos una cita y espero todavía la llamada). Pero, además de que su nombre es muy latino y encaja mejor con el título, creo que, a pesar de tener fama de malas pulgas, es Vd. una persona que gana en las distancias cortas. Después de leerme un rato, no le molestará más que use en vocativo su nombre de pila en vez de su primer apellido o su cargo.

Estará Vd. de acuerdo en que este artículo no sería tan atractivo con un título como Quo vadis, Hernández? o Quo vadis, alcaldesa? Como lingüista, no quiero que se me tache de machista al usar su nombre de pila y no su apellido como hacen muchos colegas cuando escriben de una política, como Saénz de Santamaría, a la que llamaban simplemente Soraya; ni tampoco ese para mí despreciativo artículo determinado que anteponen muchos a un apellido, si se trata de una mujer, como, por ejemplo: La Callas o La Caballé, La Cospedal. No veo que llamen a otros como El Rajoy o El Sánchez y en ellos sí tendrían un matiz despreciativo, con lo cual me declaro muy feminista y melindroso en estas cuestiones semánticas.

Hecha esta aclaración y tras todo este preámbulo, me dirijo a Vd. y la interpelo a través de las páginas de este nuevo periódico digital a cuya oferta de participación me he sumado entusiastamente, para recordarle que se jugaba Vd. mucho en los pasados Carnavales.

Primero, porque es Vd. mujer y en una ciudad que acaba de cambiar por primera vez en democracia de partido gobernante y que, además, era la ciudad en la que ejercía de Capitán General de Canarias, el golpista General Franco y a la que le ha costado mucho quitar de su nomenclatura los nombres de todos los generales golpistas (General Fanjul, General Mola, General Goded, etc., y sus acólitos (Primo de Rivera y un largo etcétera).  Además, su arteria principal se llamaba hasta hace muy poco Rambla del Generalísimo Franco, por lo que tiene todavía que resolver qué haremos con esa gran Cruz apologética del fascismo de Juan de Ávalos en la que el propio Generalísimo cabalga sobre un ángel en la confluencia de su antigua Rambla con la Avda. Anaga y por lo que le pido que destierren, por favor ya, ese doble nombre de Francisco Laroche (que fue Alcalde durante la Dictadura fascista) y llámenla de una vez Avenida de Anaga como todo el mundo la conoce.

Además, todo sea dicho, estos cambios en el callejero municipal santacrucero no hubieran podido hacerse sin un Presidente de Gobierno socialista como Vd., José Luis Rguez. Zapatero (muy mal valorado todavía a nivel económico, pero que socialmente ha sido uno de los mejores en democracia y el tiempo lo pondrá en su sitio). Pero la anterior corporación le dejó un par de problemitas sin resolver en cuanto a este asunto que espero que los resuelva Vd. con la mayor celeridad posible. Me refiero a la Barriada García Escámez. Por mucho que él la impulsara, incumple la Ley de Memoria Histórica y el General golpista homónimo está enterrado en la Iglesia de San José de dicho barrio, cuyos antecesores en el cargo no se atrevieron a tocar ni mentar el tema. ¡Vergüenza histórica! 

Los poderes hetero y homo


Pero volvamos al tema del Carnaval. Decía que porque es Vd. mujer y esta ciudad ha sido muy machista en muchos aspectos, especialmente en el Carnaval, espero que como mujer y como socialista trate, por lo menos, de enmendar estos errores.

Vayamos por partes: en el Carnaval chicharrero ha habido desde siempre una especie de luchas intestinas entre dos poderes de facto que subrepticiamente han intentado imponerse de forma a veces invisible y otras de forma ostensible. Me refiero a los poderes hetero y homo. Sí, hoy podemos hablar claramente de este tema y atrás quedan años de burlas, represiones y desprecios generales. El poder hetero lo han representado las murgas en las que muchas veces la testosterona se ha impuesto a las neuronas. Afortunadamente, atrás quedan canciones homófonas como la más famosa de Afilarmónica Ni-Fú-Ni-Fá y su “cubanito soy señores y…”. La evolución de este colectivo ha sido en los últimos años ejemplar como la de la sociedad española e incluso alguna murga como Los Zeta-Zetas ha llegado a ganar concursos de televisión con temas y canciones muy sociales y de integración.

Pero es que el anterior grupo de Gobierno, sí, ATI primero y CC después en coalición con el PP, ha premiado constantemente ese poder hetero y machito o de macho alfa de las murgas concediendo monumentos, calles y avenidas a Enrique González y a su murga como si hubiese sido the one and only y por tanto, inventor del Carnaval chicharrero actual.

El colmo llegó cuando le dieron la posibilidad de hacer un cartel anunciador (por cierto, uno de los más feos hasta ahora) e incluso le dedicaron el tema de un Carnaval por completo a él. Importancia ha tenido, sin duda alguna, pero ¿una importancia tan excelsa e inmensa que sin él no habría podido hacerse grande nuestro Carnaval?

¿No hay otros protagonistas de nuestro Carnaval que lo han hecho incluso mayor y que han aportado su granito de arena y no tienen si quiera una calle, plaza o paseo en la capital santracrucera que los recuerde?


Pues sí que los hay y, en su mayoría, son el gay power (poder homo) que ha dado tantas maravillas como el 98 % de las Reinas y Damas del Carnaval desde 1965. Las fantasías de todas las comparsas, mayoría de murgas, escenarios, rondallas y agrupaciones son diseñadas y realizadas por ese gay power que permanece oculto y sin honores a la vista y que apenas tienen su momento de gloria cuando suben unos segundos al escenario de la Gala de la Reina para recibir, casi siempre sin ser nombrados por su nombre y apellidos, el aplauso efímero del público.

En el callejero municipal de Santa Cruz existen monumentos, calles, plazas y avenidas dedicadas al poder hetero como las antes mencionadas a las murgas y a un componente y director que está endiosado en la nomenclatura municipal. Hay una calle a Marcos Redondo (rondallista de Los Fregolinos), otra a Fermín Morín (bailador de la Masa Coral Tinerfeña) y, desde hace muy poco, a Manolo Monzón, fundador de Los Rumberos e impulsor infatigable del nacimiento de las compasas y su evolución posterior.

Pero ¿hay alguna calle o similar dedicada a un grandioso diseñador como Luis Dávila, realizador de numerosas Reinas, de las mejores fantasías de comparsas, murgas y cientos de grupos? ¿O al más innovador e iconoclasta de todos como Justo Gutiérrez, ganador de 7 Reinas y de numerosos hitos de nuestra Fiesta Mayor? ¿O al legendario Miguel Delgado Salas (Miguel, el Mudo), el famoso sastre de El Toscal que ya salía en 1962 y que murió en 2019, con más pena que gloria, y que hizo no solo diseños para Reinas y ganó muchísimos años el primer premio en disfraz individual, sino que también realizó las fantasías de Mamelucos, Chinchositos? ¿O Leo Martínez, ganador de 10 Reinas y realizador de infinidad de otras fantasías? Con ellos, Miguel Ángel Castilla, maestro de muchas Reinas y, tras ellos, viene otra generación no menos brillante con José Julio Rguez. y Juan Fajardo, Marcos y María, Santi Castro, Juan Carlos Armas, Manolo Chinea y suma y sigue la cosecha de artistas con una nueva generación como Daniel Pages, Jorge Glez. Santana o Sedomir Rodríguez de la Sierra.

Cuatro de los grandes maestros que entran en este cuarteto de oro superan la cifra de 25 Reinas, Princesas de la Fantasía y, por supuesto, muchísimas Damas de Honor, trajes de comparsas, murgas, rondallas, agrupaciones, carrozas, escenarios y mil detalles más que no caben en estas líneas. Y muchos de ellos hechos de manera gratuita.

¿Qué pasa? ¿que los artistas maricones no tienen derecho a calle, monumento o avenida en Santa Cruz?


La respuesta es un categórico no. Y solo y desde hace muy poco hay una calle a la recientemente fallecida María Isabel Coello, en su barrio de Duggi y muy cerca de su casa. No es que no se lo mereciera (ya creo que se lo merecía, y mucho), es que es mujer y es de una familia patricia de la capital chicharrera con periodistas y médicos famosos entre esa saga familiar.

Casualmente, quienes menos reconocidos son, son precisamente esos que pertenecen a ese gay power que sigue floreciendo a pesar de los desprecios continuados de todos y cada uno de los anteriores Alcaldes de Santa Cruz. Por cierto, es la única ciudad capital de provincia en que todos sus Alcaldes vivos tienen una calle dedicada a ellos mismos, como si ya por ser Alcaldes se lo merecieran, cuando simplemente han cumplido con su deber al haber sido elegidos. ¿Me quiere Vd. decir qué méritos acumularon Manuel Hermoso, Miguel Zerolo o José Emilio García Gómez para tener una calle (y encima están todos vivos) en el callejero santacrucero, además de los inherentes a su cargo?

Espero que como mujer y luego como socialista, tenga Vd. la sensibilidad suficiente para no seguir discriminado más a este gay power que es al que se debe el gran derroche de fantasía que es nuestra Fiesta Mayor. Casi todos los diseñadores y todos los directores de la Gala hasta ahora (salvo José Antonio Plaza y la directora Geni Afonso y la codirectora María Díaz de 2020) pertenecen a este colectivo y se merecen también algún honor en nuestra ciudad.  Parecen algo así como los mexicanos en Estados Unidos: todo el mundo sabe que hacen los trabajos más ingratos como limpiar casas, jardineros, recolectores en la vendimia ,sin ellos, no sería posible la grandeza de ese país, pero nadie quiere darles sus derechos… O digámoslo de otra manera más cruda: ¿qué pasa? ¿que los artistas maricones (como los llaman a escondidas) -y hoy sí se puede decir esta palabra ofensiva en este contexto porque es insultante- no tienen derecho a calle, monumento o avenida en Santa Cruz? ¿Hasta cuándo van a seguir ninguneados sistemáticamente por el Ayuntamiento capitalino?

Fue precisamente un socialista como Vd. el que le dio a este colectivo, que representa entre el 10 y el 15 % de la población española, la posibilidad de casarse, heredar, adoptar y volver a ser ciudadanos de primera, porque nunca dejaron de pagar sus impuestos y contribuir al crecimiento de nuestro país. Me extraña sobremanera que ni Federico García Lorca (poeta excelso de la Generación del 27 y reconocido mundialmente como uno de los poetas más importantes del siglo XX) ni Jacinto Benavente,  prolífico dramaturgo, director, guionista y productor de cine español y Premio Nobel de Literatura en 1922 y reconocidos homosexuales tampoco tienen una calle, plaza o avenida en nuestro callejero.

¡No me diga que no se merecen estar sus nombres en la nomenclatura de nuestro callejero! ¿No es esto otro símbolo de homofobia y, por tanto, de discriminación? ¡Ojalá sea otra socialista la que acabe con esta discriminación en el callejero santacrucero!

Acabe con esta discriminación no escrita y cuide lo que hace en el Carnaval, porque es el semillero de votos de los que se ha nutrido ATI y después CC durante décadas. De ese granero de votos va a depender que Vd. gane las próximas elecciones. No infravalore el granero electoral de todos esos colectivos variopintos que están representados en el Carnaval de alguna forma, pero atienda a todos por igual. 

Todos están orgullosos de su cachito de poder, y esa parcela de poder puede significar ganar tres o cuatro concejales más en las próximas elecciones municipales y así depender de su grupo político para evitar binomios o trinomios en el Ayuntamiento que hacen más problemática e inestable la gobernabilidad del municipio más importante de la isla.

Le aconsejo que se moje en el Carnaval y que se deje asesorar muy bien. Tome iniciativas como buscar otro Museo del Carnaval (uno verdadero), bien en el Parque Viera y Clavijo,que es de titularidad municipal y que está prácticamente abandonado, o en la Plaza de Toros, y retome el proyecto que presentó una arquitecta como Trabajo de Fin de Carrera hace unos años de convertirlo en Museo del Carnaval o en cualquier otro sitio digno y lo suficiente grande para abarcar toda la fastuosidad y grandeza de nuestra Fiesta Mayor. Sí, Fiesta Mayor, porque no solo es la fiesta más grande de Santa Cruz, sino de Tenerife, de Canarias y una de las mayores de España y de Europa.

Intente que los grupos no dependan de sus subvenciones para Vd. no depender de sus votos y socialice el Carnaval que pertenece al pueblo llano. Ponga nombre a nuevas avenidas como Avenida de las Reinas del Carnaval o Plaza de las Murgas o Calle de Las Comparsas o Plaza de Las Rondallas. ¿Por qué no? ¿Se merecen más los Álfereces Provisionales o la Tolerancia una plaza o una calle en el centro de Santa Cruz? Ya sé que, de momento, sus preferencias y prioridades son viviendas sociales y zafarranchos de limpieza, pero no se olvide de la única estación del año que nos hace diferentes al resto del mundo: la 5ª Estación, es decir, el Carnaval: Fiesta Mayor de Canarias y, por tanto, la más internacional.

Vuelva a repensarla y elija a los mejores para realizarla. Vuelva a conseguir una Gala de Reinas internacional y no provincial ni pueblerina, invierta en infraestructuras que nos permitan hacer una fiesta sostenible y, sobre todo, que el acervo histórico-artístico y la creatividad y fantasía que derrochamos todos los chicharreros gratuitamente, no se pierda año tras año como si los camiones cisternas que cierran las cabalgatas y los cosos barrieran para siempre el Carnaval que fenece tras cada Domingo de Piñata. Pase a la Historia de nuestra ciudad como la Alcaldesa que supo escuchar y gestionó algo que se les fue de las manos por desidia, desprecio hacia quienes lo hacen posible y, sobre todo, falta de previsión a sus antecesores en el cargo y hoy adversarios políticos que están preparando su vuelta a la poltrona con maniobras orquestales en la oscuridad.

Siento decir que el cartel de este año es un despropósito artístico y que nada tiene que ver con el controvertido tema de este año. Sé que no tuvo tiempo de sacarlo a concurso, pero el termómetro del Carnaval es primero el cartel anunciador y luego la Reina. Dicen las malas lenguas y los agoreros que si el cartel y la Reina no gustan en general, el Carnaval de ese año será malo y pasará sin pena ni gloria. No permita que esto pase más en su mandato.

Cree un equipo interdisciplinar que al mismo tiempo que se elija el tema del Carnaval, se encaje con el cartel anunciador y la dirección de la Gala de la Reina. No puede ser que las tres cosas que son los estandartes de nuestra Fiesta Mayor vayan cada uno por su lado. Estos tres elementos tienen que estar coordinados por una sola persona (un artista o equipo de artistas) que ensamble todo y créame que en la isla y también fuera de ella, hay suficientes personas capaces de ello.

Planee muy bien, Sra. Alcadesa, su programa de Carnaval porque es posiblemente la única vez al año que va a tener protagonismo nacional e internacional su figura y su nombre


¿Sabe cuál es el minuto más caro de la televisión en Canarias? ¿El momento en que los precios de la publicidad son los más caros del año? El momento en que la Reina saliente debe coronar a la Reina entrante del Carnaval chicharrero. Desde hace años, CC ha usado este momento subrepticiamente para salir en todas las portadas de los periódicos canarios, nacionales e internacionales, así como en todas las radios y televisiones del mundo. A la Reina del Carnaval entrante, la tiene que coronar, según el protocolo, la Reina saliente que hasta ese mismo segundo es la soberana indiscutible de nuestro Carnaval. Ése es su minuto último de gloria que ha sido robado sistemáticamente por todos los Alcaldes de CC.

¡Otra vergüenza histórica que se repite año tras año y a la que Vd. acaba de colaborar entregando Vd. el cetro a la Reina del Carnaval 2020 y no la Reina de 2019!

Cámbielo Vd., Sra. Alcaldesa, como mujer y por deferencia a la mujer que entrega el cetro y que tiene su último minuto de gloria. Simbólicamente, en España, ni en ninguna monarquía del mundo, el Presidente del Gobierno corona al Rey entrante, sino el Rey saliente y si está muerto es el/la consorte es quien lo hace.

¡Rompa Vd. esa tradición hurtada a las dos protagonistas de la Coronación de la Reina del Carnaval de Sta. Cruz de Tenerife y devuélvasela al pueblo! 

Con estos y muchos detalles más podrá Vd. hacer el cambio profundo, no solo en los gestos, sino con hechos y quitar los privilegios a unos cuantos patricios para devolvérselos a todos los plebeyos que hacen posible el milagro de esta magna fiesta cada año en nuestra ciudad y en nuestra isla. Y ahora que están siendo tan criticados en las redes los nuevos directores de la Gala 2020, Marco & María por muchos pequeños grandes errores que hubo en un espectáculo bastante mejorable, dé la cara y diga cuánto costó traer a Paulina Rubio y diga lo que le pareció todo, dónde vio Vd. errores y no esconda el bulto. La transparencia informativa fue uno de los objetivos de la campaña electoral de su partido. ¡Cúmplala!   

Queda mucho camino por hacer, pero en los gestos,  se adivinan las intenciones. Espero que responda Vd. con creces a las muchas expectativas que muchos han depositado en este cambio democrático que ha vivido nuestro Ayuntamiento por primera vez en democracia, por ser la primera mujer y la primera socialista que lo preside en nuestro período más fructífero y estable políticamente.

¿Es ése realmente su estilo de gobernar?


Le deseo de corazón la mayor de las suertes en esta procelosa travesía de su segundo Carnaval al frente de la corporación municipal capitalina para llevar a buen puerto la nave de la Fiesta Mayor de Canarias, si es que finalmente llega a febrero de 2021- Porque escondiéndose Vd. y, sobre todo, su Concejal de Fiestas, Andrés Martín Casanova, que en siete meses en que le hemos pedido a los dos una entrevista, solo nos han dado excusas peregrinas para declinar nuestra invitación. La última de su Concejal fue de lo más alucinante: en pleno período de pandemia nos han contestado desde su ayudante en el cargo que «la entrevista no va a poder ser porque el Concejal se encuentra volcado en las Fiestas de Mayo». ¿Qué Fiestas de Mayo si, por la pandemia, no se han celebrado? Otra excusa más para no concedernos una entrevista y van casi 20 en 7 meses desde que empezamos a publicar como periódico.

¿Es que ahora practican la política de Vox, que no acredita ni concede entrevistas a El País porque hablan de este grupo político como neofascistas (que, por otra parte, es lo que son)? Desde la Comisión de Fiestas nos amenazaron con vetarnos el acceso al Recinto Ferial si publicábamos que Vd. solo venía a los actos a sacarse la foto. Hoy publica La Vanguardia, un medio nacional de prestigio, que CC-PNC le exige por escrito que convoque «inmediatamente» un pleno municipal porque, según el portavoz nacionalista, Junta José Martínez «hace ya 73 días que Patricia Hdez. y su socia, Matilde Zambudio, no rinden cuentas ante la oposición municipal en una sesión plenaria, de la misma manera que tampoco lo ha hecho ningún Concejal del equipo de gobierno ante la Comisión de Control en los últimos 61 días». ¿Es eso cierto? Si es así, ¿Es ese realmente su estilo de gobernar y su talante democrático?  

La verdad es que sinceramente me alegré de que hubiera un cambio en el Ayuntamiento de la ciudad en que nací y, francamente, nunca pensé que lo fueran a ver mis ojos, ya que llevaban gobernando 42 años ininterrumpidamente y siempre viene bien nuevos aires y nuevas ideas. Al principio pensé, incluso, que había leído mal los resultados de las Elecciones Municipales, porque estaba desayunando en un café de Tánger (Marruecos) e intentaba conectarme a un periódico de tirada nacional y luego a otro local y, cuando lo conseguí, no daba crédito a lo que leía.

Pero ahora tengo la impresión, tras ver y observar que Vds. se niegan sistemáticamente a la transparencia o a reunirse con los grupos del Carnaval, de que, me temo, mi siguiente artículo debería titularse Dimitir no es sólo un nombre ruso.

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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