Fotografía: Enrique Martín (Mundo Carnaval).

El Carnaval habla

Siempre juntos

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8 diciembre, 2019

Desde pequeño me ha obnubilado el Carnaval. Probablemente, en aquel entonces era más por su colorido, alegría y aquellos majestuosos decorados que nos transportaban más allá de la Plaza de España. Hoy esa admiración es más grande aún si cabe. Hoy puedo ver más cosas y puedo sentir otras muchas que cuando chico porque, sencillamente, no me las planteaba. Hoy el carnaval me obnubila porque nos representa a todos, nos une a todos y nos moviliza como pocas cosas. Tras estos años de trabajo (y placer, sobre todo, mucho placer) he visto mucho más allá. He visto esas ganas que hacen posible lo imposible, esa complicidad que supera cualquier obstáculo y, ante todo, una unión que es la auténtica responsable de que nuestra fiesta brille como brilla.

Tras estos años al frente de la gala solo he ganado amigos y cariño. Algunos me llamaron loco cuando les conté las ideas que se me había ocurrido plantear a los grupos. «¿Que vas a vestir a las murgas de Rocío Jurado y Pimpinela? ¿Maxi y Primi de Pimpinela? ¡Tú la flipas!» ,»¿las comparsas bailando juntas una batucada que tienen que ensayar y aprenderse? ¡Olvídate!». ¡¡¡Y resulta que van y me dicen que sí!!! A cada locura que les planteaba me decían que sí. No me lo podía creer.

Recuerdo con especial cariño muchos momentos. Uno de ellos fue en la gala del Caribe. En esa gala actuaban todos los grupos juntos cantando Santa Cruz en Carnaval. Resulta que no cabía todo el mundo en las colocaciones que teníamos planteadas como para que se les viera bien. Yo pensé: «Bueno pues liberamos a 5 componentes por grupo que seguro que lo agradecen». Y ¡zasca! Se enfadaron conmigo. ¡Querían estar! No era una molestia estar allí como yo creía. Aquello me emocionó y, por supuesto, si es lo que querían, pues así se quedaba.

También me llevo buenos amigos en el colectivo de diseñadores (a pesar de muchas cuestiones en las que no estábamos del todo de acuerdo) y, también, candidatas y reinas. Reinas que cuando las llamaba en primavera para contarles lo que les iba a tocar hacer en la cabecera y obertura de la próxima gala temblaban al mismo tiempo que se ilusionaban y se lanzaban al vacío sin dudarlo. Cecilia rodando en bikini en pleno diciembre en la playa de Las Teresitas y en un bosque encantado en noviembre al año siguiente. Judith a 10 metros de altura (les prometo que pensé que me iba a decir que no) sin miedo nada. Y Carmen Laura, que se metió en pleno diciembre en el agua en la playa de Las Gaviotas con varios valientes componentes de grupos. A Priscila le debo una.

La gente del carnaval son el principal activo de esta fiesta, de esta tradición cultural aunque a algunos les moleste escucharlo definido de esa manera. Son muchas las personas que vemos sobre el escenario y muchas más las que no vemos pero que también están. Están en los locales, en el backstage de los escenarios, en las mesas de sonido e iluminación, en las unidades móviles de televisión, en las oficinas, en las puertas… En definitiva, en cada rincón, ya sea en el recinto o en la calle. Son miles las personas involucradas y son muchas más si contamos también a todos los carnavaleros que se lanzan a la calle cada año o a sentarse en su silla para apoyar a su grupo o candidata. Ya llega el Carnaval 2020. Mucha suerte a todos/as y en especial a M&M que seguro que nos sorprenderán el 19 de febrero.

¡¡Feliz Carnaval!!

Enrique Camacho

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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