Fotografía: Alonzo Gallegos

Gala de la Reina

Un cuento con muchas prisas

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10 febrero, 2020

La Gala de la Reina Infantil contó ayer domingo, 9 de febrero, un cuento muy peculiar. Uno muy rápido y que escapaba de la coquetería de los años cincuenta. Campanilla, Elsa y un amplio elenco viajaron a través de un tiempo impreciso hacia la primera gala organizada por los diseñadores Marco & María. En la línea de meta se coronó la pequeña de cinco años, Violeta García García, con la fantasía ‘La más anciana de la vieja fábrica’ diseñada por el realejero Alexis Santana en representación de Construcciones y Reformas Eliazar Jesús junto a Restaurante Cofradía La Punta.

Violeta García se convirtió en la segunda soberana infantil que consigue el equipo de Alexis Santana, que ya logró levantar el cetro del Carnaval chicharrero en 2013. Un báculo que, nuevamente, entregó la alcaldesa santacrucera, Patricia Hernández Gutiérrez. Entre las páginas de este cuento ciertamente infantil, pero alejado de los años cincuenta, surgieron once princesas candidatas.

El periplo de la Gala fue dirigido por Cronos y una campanilla interpretada por Natalia Jiménez concursante de Operación Triunfo. Con la ayuda de una máquina del tiempo, ambos trajeron al escenario a grupos coreográficos como Echeyde o el Ballet de Loli Pérez, que animaron el Recinto Ferial antes de que comenzase el desfile de candidatas. Sin embargo, Azahar o Crew of Dreams manifestaron su descontento con la decisión de la dirección artística de invitar únicamente a aquellos grupos que tenían una fantasía relacionada con los años cincuenta, incluso cuando la estética y narrativa de la gala discurría por otros senderos alejados de esta alegoría.

En un santiamén, además de un único bloque, todas las niñas pasearon con sus fantasías por el escenario. El tiempo dedicado a cada una de ellas dificultó disfrutar de las verdaderas protagonistas del certamen y del trabajo que creativos y artesanos desarrollaron durante meses.

Al término del desfile de candidatas, varios personajes de los cuentos se apoderaron del coqueto escenario de este año. Junto a ellos, desfilaron con marcha rígida y apresurada todos los miembros de los colectivos infantiles del Carnaval santacrucero. Una vez terminó el peregrinaje de un lado a otro del escenario, aparecieron Los Castorcitos, ganadores de Interpretación de las murguitas de este año. Por último, y a ritmo de batucada, subió la única comparsa benjamina de nuestra Fiesta Mayor, Tropicana Infantil.

De repente, el invierno se apoderó de Campanilla, que se transformó en Elsa de Frozen poco antes de que se conociera el veredicto del jurado. Sin duda, el despliegue de personajes mantuvo vivo el interés del público, en tanto que se le concedió más tiempo al espectáculo de otros grupos del carnaval que a las propias princesas.

Cronos, presentador y titán del tiempo, apuró el reloj a medida que se anunciaban las damas de honor. En un breve instante que duró un minuto y escasos segundos, la galería de la corte de honor quedó completa. La primera de ellas fue Allegra Sebbe Repetto que lució la fantasía ‘Jugamos?’ [Sic] de Borja Abreu, dedicada a las animadoras y la música. Tras ella siguió María Eugenia Meza Barbuzano con la fantasía ‘Mil Historias’ de Sedomir Rodríguez de la Sierra, repleta de arlequines como motivos principales.

Luego, nombraron en tercer lugar a Paula González Sánchez como dama con la fantasía ‘El mundo que habito’ ideada por Riverol Creaciones, haciendo alegoría a la naturaleza y Tarzán. Finalmente, Diannella Saraith Vilora Abreu se posicionó como cuarta dama de honor con la fantasía ‘Entre un cocodrilo y un príncipe guapo, me enamoro del sapo’, diseñada por Ruymán Pérez Jorge e inspirada en el clásico de Disney ‘Tiana y el sapo’.

Entre dama y dama, el cuento coronó a Violeta como reina. Su fantasía se inspiró en una ratoncita costurera que acompañada de su ejército de ratones confeccionaba fantasías para el carnaval. Con aguja, hilo y una antigua máquina de coser Singer, Violeta desfiló con una de las pocas alusiones a los años cincuenta que se disfrutaron en el escenario.

Este cuento, que se escapó de ‘Érase una vez’, alegoría del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria 2020, clausuró con una marcha triunfal que escaso tiempo cedió al disfrute de los colores y brillos que todas las princesas lucieron. Y, colorín colorado, con esto finaliza una historia en la que Campanilla nunca encontró a sus amigos de los años cincuenta.

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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