La Chirimurga durante la presentación del disfraz de 2020 en el Teatro Guiniguada. Foto: El Carnal

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Víctor Lemes, de la Chirimurga del Timple: «Para nosotros, el Carnaval no depende de ninguna infraestructura»

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5 febrero, 2021

Y cuando todo parecía perdido… Apareció la Chirimurga del Timple. En este año destemplado, desapacible, sigue la alegría de la agrupación carnavalera que reivindica la seguridad de las salas y teatros para llevar su actuación a donde fuera, a su manera y con mascarillas, aunque los actos oficiales se cancelen y las calles sean espacios fangosos. Víctor Lemes, componente del grupo y cantautor, no da detalles sobre el nuevo personaje que encarnan: Los Paranoicos, junto a sus compañeros Gerardo Suárez, José María Rasposo, Rubén Rodríguez, Félix Aguilera, Ángel Tovar, Luis Darías, Luis Quintana y Abraham Chodo, el timplista. La pandemia puede dar alguna pista, pero no se le escapa ni . Así que habrá que esperar a este viernes 7 de febrero para verlos en primicia en el Auditorio Alfredo Kraus, con mucho gel hidroalcohólico y muchas ganas de reír para sentir el espíritu del Carnaval.

El año pasado estábamos hablando sobre que sin el móvil no éramos nada… ¿Sabían lo que se venía y no nos habían dicho nada? «Serendipias de la vida, dimos en el clavo, porque un mes más tarde de presentarlos nos dimos cuenta que había sido el disfraz más acertado de todos nuestros años. La dependencia tecnológica que nos dio el confinamiento simplemente corroboró lo que ya sabíamos, pero que cantamos en profundidad meses antes».

¿Dónde les pilló el anuncio del confinamiento nacional? ¿Creían que iba a suceder? «Siempre tendemos a quitarle importancia a lo que ocurre fuera de nuestras fronteras, y en esta ocasión pues la pandemia nos calló la boca a todos. No creíamos que fuera para tanto ni que llegara tan lejos. Una buena cura de humildad para mentalizarnos de que los problemas ajenos a veces pueden llegar a ser los nuestros. El anuncio nos pilló en plena gira, teníamos conciertos programados por todas las islas y obviamente se cancelaron y se nos cortó el rodaje que llevábamos. Afortunadamente pudimos dejar constancia de nuestro repertorio, disfrutamos de algún pase en la calle, que al fin y al cabo es por lo que nació esta agrupación y también pudimos llevar el repertorio al Maracaná del Carnaval callejero, Cádiz, donde nos respondieron y trataron de una manera maravillosa. Pero sí, fue una cortada de rollo absoluta no poder terminar los conciertos programados».

¿A Los Paranoicos se les va más bien la cabeza con el hidroalcohol o más bien esperan que Bill Gates los controle en remoto? «Uff, ¿seguro que no se va a filtrar? ¿Eso que llevas en el pantalón es una grabadora? ¿Qué escondes? ¿Quién eres? No, no puedo contarte nada, nunca adelantamos de qué vamos a ir, hasta que aparecemos el día de la presentación. Ahí se desvela el secreto. Pero tal vez no sea lo que parece, o sí, o no…».

¿Qué hay de ustedes en Los Paranoicos? «Hemos llegado a la conclusión de que cada tipo que sacamos lleva algo de nosotros. Tendemos a elevar al máximo el cliché sobre el personaje que representamos. Con los Muy yayos exagerábamos los achaques de viejos, con Los que hacen la calle, exagerábamos la rabia de ese trabajador harto de limpiar la basura de otros en carnaval, con Servicio 24 horas exagerábamos la sobreprotección y la videncia de nuestras madres, y en general de todas las madres… Y siempre hay algo de realidad en la ficción que creamos. Durante el proceso de creación nos damos cuenta de que somos un poco lo que cantamos, y este año nos está pasando lo mismo, aunque confieso que un poco menos. Exageramos, pero hay un trocito de espejo que nos refleja en el fondo. De todas formas, la clave está en la alteridad y en ponerte en la piel del personaje que interpretas, y eso sí es verdad que se nos da muy bien, pensemos o no como el personaje. Es que mis compis son unos actorazos».

«Institucionalmente se cancelan las fiestas, pero espiritualmente no, y aunque sea con restricciones, lógicas, al menos también lo podremos representar»


¿De dónde se sacan las ganas para cantar y reír cuando estamos en una pandemia apocalíptica? «Pues precisamente de ese mecanismo de defensa. Dicen que el ser humano a veces saca fuerzas de donde no las tiene en situaciones límite. No es este el caso, pero sí es parecido, porque somos unos de los tantos afectados por esta situación, pero desde el minuto uno, desde mayo, dijimos que pasara lo que pasara y aunque cancelaran los actos oficiales del Carnaval (cosa que se confirmó meses más tarde) nosotros íbamos a seguir nuestra rutina de ‘personaje por año’ y que si había que mostrarlo por webcam se hacía, pero no íbamos a esperar ni a depender de instituciones para hacer lo que hacemos. Y así ha sido, institucionalmente se cancelan las fiestas, pero espiritualmente no, y aunque sea con restricciones, lógicas, al menos también lo podremos representar físicamente. No tanto como quisiéramos, pero algo es algo».

¿El humor servirá para concienciar también? «Es que siempre he pensado que entra mejor así. La ironía engloba mucho de verdad, y a veces entre carcajadas puede que te estés metiendo en el subconsciente de alguien a quien a lo mejor no le habrías hecho pensar si no lo hubieras hecho reír».

¿Cómo fueron las reuniones, a distancia y desde la webcam para crear este nuevo personaje? ¿Con qué dificultades y sorpresas se han ido encontrando? «Inicialmente fue todo online, por webcam las reuniones, y los brainstorming por nuestro grupo de WhatsApp. Además, estábamos obligados a respondernos porque no había otra cosa que hacer. ¡¡Estábamos todos en nuestras casas!! No había excusa para ignorar propuestas. La idea de este personaje venía rondando ya unos meses atrás en la cabeza, pero como este tenemos cinco o seis más que se han quedado a las puertas otros años, pero fue en mayo cuando llegamos a la casi unanimidad de interpretar a Los Paranoicos, y ya en verano cuando se consolidó tras un proceso de votación. Sí, votación, a veces somos desesperadamente democráticos en la toma de decisiones, pero al final es la mejor opción para que todos estemos contentos y de acuerdo. Ganaron Los Paranoicos pero había otras propuestas que tienen muy buena pinta… Quien sabe si para otros años venideros».

No hay carnaval, se ha cancelado, y aun así, hay nuevo disfraz, ¿por qué? ¿La procesión va por dentro? «Exacto, se ha cancelado lo institucional, pero nosotros tenemos la suerte de no depender de ello. De hecho esta agrupación nació para salir sólo en carnaval, pero desde hace ya tres años nos siguen contratando independientemente de la época del año, desde verano hasta navidades seguimos por pueblos y teatros actuando. Como un grupo normal, pero con disfraz. ¡Como los Kiss!».

La Chirimurga del Timple encarnando a la suprema y absoluta madre canaria en 2019. Foto: El Carnal

«Esto lo íbamos a hacer sí o sí, aunque fuera por webcam»


¿Qué harán si no hay cabalgata ni escenario ni Cádiz a la que ir? Siento meter el dedo en la llaga.  «¿Sabes qué pasa? Los días de la cabalgata siempre nos ha cogido actuando en otro lado. Febrero y marzo es un tsunami de actuaciones que nos salen. Lo curioso es que ya nos contratan con confianza ciega, desde el año anterior a lo que vamos a presentar ya nos están cerrando fechas, sin saber siquiera de qué vamos a ir y a lo que vamos a cantar. Por eso, no nos afecta en cuanto a actuaciones el hecho de que no haya cabalgata ni escenario oficial de Carnaval. Nos da pena, sí, pero para nosotros el Carnaval no depende de ninguna infraestructura, y prueba de ello es lo que va a pasar este año. Las murgas no salen porque no hay concurso ni carnaval oficial (y obviamente porque son muchos integrantes) pero nuestro formato es más portátil y lo podemos llevar a cualquier teatro. Sí es verdad que este año la calle no va a ser posible, que es lo que más nos llena, esa cercanía y ese feedback en cualquier esquina improvisada, pero afortunadamente hay teatros y salas que, cumpliendo siempre las medidas de seguridad, sí cuentan con nosotros».

Incluso, hablando de locales cerrados, se encuentran con las restricciones de ocupación, ¿qué esperan cuando no hay un beneficio económico claro, algo a lo que se están enfrentando muchos artistas? «Económicamente obviamente no es lo mismo, pero como ya dije antes, esto lo íbamos a hacer sí o sí aunque fuera por webcam para nuestros seguidores. No es lo económico lo que nos mueve porque ninguno de la Chirimurga vive exclusivamente de ello. Esto nació en 2016 para salir a la calle en el carnaval de día, y ese día algunas personas nos compraban el libreto con las letras pagando lo que consideraban, 10 céntimos, 1 euro o 5, y eso nos lo gastábamos en cerveza y en cenar al acabar el día agotados. Y cuando ya no teníamos libretos para vender seguíamos cantando igual porque no es lo económico lo que nos mueve. El formato gustó, se fue de las manos, lo demandaron y al año siguiente ya nos llamaban para teatros, al año siguiente ya había una gira interinsular, y al siguiente nos llamaron para ser pregoneros del Carnaval junto a Manolo Vieira, que se dice pronto, pero te aseguro que ese subidón no entraba en nuestros planes iniciales».

«Nos dicen mucho la expresión ‘esto hacía falta ya en Canarias'»


Las exigencias son mayores. «No deja de ser una broma que se ha profesionalizado un poco más y un buen rato entre amigos que ya nos lo tomamos bastante más en serio. También ahora nos lleva una productora que es la que nos consigue las actuaciones y las giras y la que nos profesionaliza más, es como nuestra madre (bColina Producciones). Sí que es cierto que económicamente, a los que vivimos de la música nos está afectando bastante esto, lógicamente, pero en el grupo solo somos tres los que vivimos de dar conciertos, ajenos a la Chiri. El resto tienen sus otros trabajos remunerados».

La Chirimurga en el local de ensayo. Foto: José Carlos Guerra / LP

Ahora presentan en el Auditorio Alfredo Kraus, los saltos están siendo significativos en la recepción del público después de estos últimos cinco años. ¿Cuáles son las sensaciones y la perspectiva de futuro? «Lo del aumento de público fue brutal sobre todo el tercer año con los barrenderos tras un vídeo que hicimos que se hizo viral, en cuestión de una semana íbamos por la calle y nos decían “los del vídeo”, empezaron a seguirnos por redes y ya vieron que ese vídeo y ese personaje solo pertenecía a ese año. Había gente que nos descubría con las madres y pensaban que éramos un grupo que cada año íbamos disfrazados de eso, pero poco a poco el público se va educando y dando cuenta de que esto es una agrupación que se llama Chirimurga del Timple y que cada año interpreta a un nuevo personaje. Y ver que cada vez se llenan más rápido los teatros y que la respuesta del público va desde la carcajada al llanto, nos hace pensar que esto funciona, que esto gusta, nos dicen mucho la expresión: ‘Esto hacía falta ya en Canarias’. Y creo que generar esa reacción es un incentivo más para que la perspectiva de futuro sea seguir en esta dinámica».

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Sección dedicada al análisis y a la investigación del Carnaval de Canarias.
Autor: Nicolás De La Barreda.

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